Rogelio Ramos Signes
1. Cansado de vivir de sus defectos,
Jubipén Itsara (El Gamulano), una tarde en que ladraba a las ruedas de
un camión, optó por ser normal.
2. Alicia, y no Gladys ni Estela, fue quien descubrió
la metamorfosis de Jubipen Itsara (El Gamulano) a pesar de cuanta cosa
diversa pueda escucharse por ahí.
3. Desde niño Jubipén Itsara gustaba
discutir a sus vecinas, conspirar con sus compañeros de manualidades, e
inventar frases célebres. De allí lo de Gamulano.
4. Huérfano e insigne desde el primer
día de su vida, Jubipén rondó las talabarterías buscando su propia identidad,
pero sólo contrajo el vicio de los verdugos misericordiosos: el silencio.
5. Buscando su propia identidad fue
que Jubipén dio con un alquimista liberal y un latinista retirado. De allí lo
de Itsara.
6. Si a cada Jubipén (es tradición)
corresponde un Itsara; a cada Jubipén Itsara corresponde una Iracema Snif, con
quien se casó a la medianoche de un 31 de diciembre, saludados por las bombas,
cornetas y petardos de todo el país; tal vez de todo el mundo.
7. La vida del matrimonio Itsara fue
un martirio, si también se entiende por martirio la sucesión de los días
pendiendo de una cruz (pasatiempo que practicaron), con las manos agujereadas,
una corona de espinas y todo eso. “Hoy por ti, mañana por mí” fue el lema del
matrimonio, mientras se flagelaban mutuamente según cayeran los dados sobre un
plato odiosamente cóncavo.
8. La joven Snif, esposa de Jubipén
Itsara desde un 31 de diciembre a la medianoche, nació de mujer mulata y de
granado alemán. Por eso aullaron los coyotes. Por eso menguó la luna y perdió
brevas la higuera. De allí Iracema.
9. Iracema Scherwitz, esposa de
Jubipén y madre de un talento menor nacido hacia la primavera, adquirió el
llanto como única forma de expresión. Por eso Snif.
10. Jubipén Itsara (El Gamulano)
fue hombre de hogar, hasta donde el hogar se lo permitió, y ciudadano de cada
bar que acertó a inaugurar en su camino.
11. Cuentan que Jubipén era diestro para las tareas
manuales, parco para los besos y un tanto distraído.
12. De la primera distracción surgió
Caifás, un talento menor nacido hacia la primavera. Se dice (sólo se dice,
porque no hay archivos) que los primeros días del crío fueron un tormento.
13. Hacia la primavera, y en el
espacio que va del 14 al 15 de noviembre, Alicia Estrázulas de Varela y Cross
redescubrió al Gamulano, pero ya era tarde.
14. Sobrecogido por los espacios
interiores de su infancia, Jubipén Itsara abandonó los vicios del destete;
fijación oral a la que hizo añicos una noche de cigarrillos, gomas de mascar y
alguna ginebra.
15. Temeroso de todo lo que no fuese
natural, Jubipén Itsara fundó el Club de Enemigos de Jubipén Itsara, secundado
por un descendiente directo de Rousseau y el más serio biografista de Lao Tsé.
16. En
17. Distanciado a muerte de los
naturalistas del Club de Enemigos de Jubipén Itsara, y a la vez escapando a los
acreedores del "Tao-Te-Ching Nourishing Kiosk", conoció a Blonda
Cruz, la mujer vegetal de pájaros en la cabeza.
18. Iracema Snif y Blonda Cruz
inspiraron a Guay Descartes la novela éxito del último verano.
19. "Hombre perro, mujer llanto,
niña olivo" fue llevada al cine por los franceses, a la televisión por una
cooperativa de California, y al video por un ejecutivo de Madrid.
20. Libro condensado en Colombia,
prendedor en Buenos Aires, historieta en México y remera estampada en Alabama,
la novela de Guay Descartes dio la vuelta al mundo en menos de ochenta días.
21. Como toda historia que pierde
intimidad, la historia del Gamulano fue una guía telefónica. ¡Una
tortura!
22. Pobre, desnutrido y prematuramente avejentado,
Jubipén Itsara fue a la vida lo que un príncipe ruso en el exilio fue a París:
suspiros y destellos.
23. Alicia, y no Gladys ni Estela,
sino Alicia Estrázulas de Varela y Cross murió de amor por lo imposible, por el
tiempo y “por un hombre pobre, desnutrido y prematuramente avejentado, como un
príncipe ruso en el exilio”. Jubipén. Jubipén Itsara. Jubipén Itsara (El Gamulano) fue el peor de los
verdugos: la mató con la indiferencia.
24. Caifás Itsara, un talento menor
nacido en primavera, ingresó al ambiente de la gente linda de la mano de su
madre y en brazos de su padrastro Lucas, un cantante belga que vendía bien en
aquella temporada.
25.
Loco y triste de locura y tristeza elementales, Jubipén reflejó su
desgracia en un viejo espejo durante los 29 primeros días de un mes que no fue
febrero.
26. Imaginando desenlaces felices
para un radioteatro que auguraba truculencias, fue que Itsara, sin saberlo,
ingresó al bovarysmo.
27. Una tarde en que miraba fornicar
despreocupadamente a dos hormigas, Jubipén Itsara (El Gamulano) cansado
de ser normal, optó por ladrar a las ruedas de un camión.
Rogelio Ramos Signes nació en San Juan en 1950, pero reside en San Miguel de Tucumán desde 1972. Publicó numerosos cuentos y microficciones en antologías y revistas, y los siguientes libros: Las escamas del señor Crisolaras (cuentos, 1983) Diario del tiempo en la nieve (novela, 1985), En los límites del aire, de Heraldo Cuevas (novela, 1986), Soledad del mono en compañía (poesía, 1994), Polvo de ladrillos (ensayos, 1995), El ombligo de piedra (ensayos, 2000), En busca de los vestuarios (novela, 2005), Un erizo en el andamio (ensayos, 2006), La casa de té (poesía, 2009), Por amor a Bulgaria (novela, 2009), Todo dicho que camina (microrrelatos, 2009), La sobrina de Úrsula (novela, 2015) y Hotel Carballido (poesía, 2023). En 2022 y solo en formato digital, se había publicado otro libro de poesía: Eleanor Rigby. Fue compilador de tres antologías: Monoambientes, microficciones del NOA (2008), Ajenos al vecindario (poesía, 2009) y Cuaderno Laprida (microrrelatos), en colaboración con Julio Estefan (2016).

Muchas gracias, Sergio, por incluirme en tus "Microficciones y Cuentos".
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