sábado, 6 de junio de 2026

MOMENTOS

Voicu Dașcău

 

1.
Una persona de la generación alfa camina tranquilamente por la calle. Alguien, aprovechando el momento oportuno, sin testigos, cámaras, policía y con la penumbra como aliada, secuestra a esa persona y la lleva a una habitación sin ninguna posibilidad de comunicación con el exterior, donde la encierra, pero no sin antes decirle que puede marcharse cuando quiera, con la condición de llamar a cierta persona a cierta hora del día.

En la habitación hay: un reloj de pared clásico, con agujas, una guía telefónica y un teléfono de disco.

 

2.
Estás en piloto automático y el automóvil tiene el control total. Ese enorme camión que tienes delante se acerca demasiado rápido para tu tranquilidad y tu gusto, y el coche no da señales de reducir la velocidad ni de cambiar de carril. Intentas desesperadamente pasar al control manual, y la última imagen que ves antes de estrellarte contra la barra de protección en la que se lee «¿Cómo conduzco?» y «Si puedes leer esto, estás demasiado cerca», es el software congelado al 37 % de la actualización más reciente; un eventual reinicio tardaría varios minutos.

 

3.
Gran agitación en el pasillo de urgencias. Un paciente encontrado inconsciente en la calle y llevado rápidamente por transeúntes, porque eso tardaba menos que esperar a las ambulancias sobrecargadas. Lo conectan al electrocardiograma y aparece una línea isoeléctrica. Después de que el jefe del equipo grita que es asistolia, se pone inmediatamente en funcionamiento el desfibrilador.

Justo cuando están a punto de intentar la descarga eléctrica, con la esperanza de que el paciente tenga suerte, el aparato da señales de apagarse y la pantalla comienza a reproducir entre tres y cuatro minutos de anuncios imposibles de evitar o siquiera saltar después de cinco segundos, porque el hospital no había tenido el dinero necesario para pagar la suscripción prémium del equipo adquirido.

 

4.
Los oyes entrar en la casa. Toda tu familia está aquí por las fiestas. Ves sus pasamontañas y sus armas. Corres rápidamente hacia el armario de armas, ya que estás bien instruido y entrenado en su manejo. Eres rápido y no te tiembla la mano en situaciones como esta, y ellos no son más que dos idiotas que entraron en tu casa y se metieron con la persona equivocada.

Lo último que ves antes de que una de sus balas te atraviese la nuca es el armario inteligente para armas, que te pide identificar todas las imágenes con pasos de peatones para poder abrirse, después de que ya habías encontrado correctamente los semáforos en el paso anterior.

 

5.
Qué buena fiesta. Y qué bueno el vino. Sabían bien por qué no habían ido en coche. Demasiado bueno el vino. Espera, ¿es un terremoto? Nooo, solo vino demasiado bueno. Y demasiado abundante, además de bebido demasiado rápido. Nunca antes se habían sentido tan mareados.

Después de encontrar el pretexto adecuado, se abrigan y llaman un taxi, conscientes de que ya deberían irse a dormir. Se detienen frente a su casa, aliviados.

Por la mañana, los vecinos, horrorizados, encuentran muertos frente a la puerta a los dos jóvenes recién casados. Al llegar, con la cabeza dándoles vueltas, habían introducido tres veces de forma incorrecta la compleja contraseña que habían elegido y luego sucumbieron al frío intenso y al alcohol.

 

6.
Los bomberos hacían todo lo posible, pero las llamas eran enormes y el riesgo para las casas vecinas, inmenso. La explosión había despertado a casi todo el barrio, pero todos los servicios de emergencia llamados al lugar no pudieron hacer más que constatar la muerte de la propietaria y el gigantesco incendio.

¿Qué había ocurrido? Pues todos los aparatos de la casa eran inteligentes. Y algún chico habilidoso, quién sabe desde dónde, había abierto el gas de la cocina después de vulnerar la red, probablemente convencido de que estaba haciendo una broma divertida.

 

7.
Bajo una lluvia torrencial, ella hacía lo mismo que había hecho todos los días a esa hora durante los últimos seis años: buscar algo de comer y de beber en los contenedores de basura, cubierta por una lona mugrienta y temblando de frío. Ya ni siquiera recordaba cuándo había sido la última vez que se había lavado, pero a quienes vivían en las alcantarillas junto a ella, con quienes compartía los días y las noches, no les importaba.

La habían arrestado varias veces, pero ahora los policías ya no podían acercarse a ella sin vomitar.

¿Seis años, dije? Sí. Eso era lo que había pasado desde el accidente en el que perdió el dedo índice y el dedo medio de la mano derecha. Y como toda su vida y su existencia de clase media acomodada estaban certificadas y almacenadas mediante la huella de su dedo índice, ella había dejado de existir para la sociedad.

 

8.
La escuadrilla de helicópteros sobrevolaba la zona neutral sin incidentes ni problemas. Era un vuelo rutinario, más de entrenamiento para los recién llegados y de comprobación del equipo. El comandante estaba a punto de dar la orden de regresar, pues ya se encontraban muy cerca del límite establecido por el tratado, cuando el armamento se activó de repente y todos los helicópteros comenzaron a disparar contra el ejército adversario, violando un acuerdo escrito que tenía treinta años de vigencia y desencadenando casi con seguridad una nueva guerra.

Los ocupantes de los helicópteros no podían hacer absolutamente nada.

Mientras tanto, en alguna casa de los suburbios, un adolescente estaba encantado con el realismo de su nuevo videojuego en línea, sin tener la menor idea de que el servidor, por medio de un hacker buscado en todos los continentes, lo había conectado con los sistemas informáticos de los helicópteros.

 

9.
Acaba de despertar de la anestesia general. La operación ha sido realizada, por primera vez, íntegramente por una inteligencia artificial. La paciente sonríe e intenta moverse un poco. De pronto palidece y comienza a gritar cuando se da cuenta de que le han amputado la pierna derecha por debajo de la rodilla.

Todo el personal de la sala, empezando por el médico jefe, se reúne de inmediato. Completamente conmocionados, descubren que la inteligencia artificial se había basado únicamente en el nombre y la edad. Su paciente, internada por problemas quirúrgicos de vesícula, había sufrido una amputación de pierna, mientras que otra paciente con el mismo nombre y la misma edad, que tenía las arterias obstruidas por la diabetes, ahora tenía la vesícula extirpada y una gangrena incipiente en la pierna derecha tras otra operación dejada por completo en manos de la IA y no verificada por nadie, exactamente igual que esta.

 

10.
Al principio, la inteligencia artificial respondía preguntas sencillas y necesitaba quince intentos para crear la imagen que se le pedía. Pero la calidad de sus respuestas y de sus imágenes mejoró de forma increíble.

Luego sustituyó a los creadores de música, ofreciéndote canciones en cuestión de minutos, con letra y acompañamiento instrumental en cualquier idioma y en cualquier estilo. Pero eso te daba igual, porque ahora las obtenías a precios muy bajos y tú no eras de quienes se ganaban la vida de ese modo. Y, al fin y al cabo, ellos no eran tan esenciales o importantes, ¿verdad?

Después reemplazó a los médicos y a los profesionales del ámbito jurídico, y te alegraste porque ya no tenías que darles tanto dinero a esos insaciables y podías obtenerlo todo casi gratis. Ya habían acumulado bastante; no se iban a morir de hambre.

Y así fue ocurriendo con otros profesionales de todos los sectores, y tú te alegrabas por la misma razón, sin preocuparte de que esas personas terminaran viviendo de algún ingreso mínimo garantizado o, más a menudo, de nada.

Y ahora adivina por qué la dirección te ha citado hoy al mediodía en su despacho.

Voicu Dașcău nació en Arad, Rumania, ciudad en la que reside. Es médico de atención primaria especializado en obstetricia y ginecología en Arad. Su obra literaria hasta la fecha incluye tres ediciones de Mitul Răpirii sau al lui Obstetrykalion din Sarkynos, en los que transforma la obstetricia —el embarazo y el parto— en una mitología original.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

ESTRELLA