lunes, 23 de marzo de 2026

MI DESEO SOÑADO

 Patrick Van de Wiele

 

¿Conoce el dicho: «El corazón sabe lo que quiere, incluso cuando eso entra en conflicto con la mente»? Pues bien, eso es exactamente lo que experimento cada día. Hace una semana recibí la noticia de que había sido seleccionado para un viaje espacial hacia el exoplaneta Trappist-1e. Salté de alegría, porque siempre ha sido mi sueño visitar nuevos mundos, aunque eso signifique que será un viaje sin retorno. Ahora usted dirá: «¿Cuál es entonces el problema?». Pues bien, mi pareja no quiere asumir el riesgo de marcharse conmigo. Ahora debo elegir entre partir de todos modos o quedarme aquí con ella.

Mi padre siempre decía: «el deseo es el padre del pensamiento», en otras palabras, «crees algo porque quieres creerlo». Pues bien, desde que oí hablar de una expedición de colonización hacia el planeta Trappist-1e, mi mayor anhelo ha sido formar parte de ella. A esto le siguió un proceso de selección difícil y prolongado, durante el cual mi mujer se mantuvo bastante al margen. Yo pensaba para mis adentros: «ya cambiará de opinión». Pero ahora que hemos llegado hasta aquí, esto se está convirtiendo en un punto de ruptura…

Trappist-1e, también llamado 2MASS J23062928-0502285 e, es un exoplaneta rocoso del tamaño de la Tierra que orbita dentro de la «zona habitable» alrededor de la estrella enana ultrafría Trappist-1, a una distancia de 40,7 años luz de la Tierra, en la constelación de Acuario. El telescopio espacial Spitzer confirmó que este exoplaneta era uno de los siete que orbitan dicha estrella. Trappist-1e tiene las mayores probabilidades de ser un planeta oceánico similar a la Tierra.

Ahora mismo siento que me esto golpeando la cabeza contra la pared, porque ella puede ser muy obstinada. Eso, naturalmente, provoca discusiones cada vez más intensas, en las que ambos somos plenamente conscientes de lo que está en juego. ¿Por qué no viene simplemente conmigo para construir allí una nueva vida? No tenemos hijos, nuestros padres han fallecido. ¿Qué la retiene aquí? ¿El miedo a lo desconocido? Se deja llevar por toda clase de prejuicios que asume como verdades.

Ya me imagino la colonización de Trappist-1e, tras el largo sueño criogénico de 40 años luz a bordo de la nave arca. Desde que se descubrieron los exoplanetas en 2016 y 2017, me han fascinado. Y aunque ya hemos llegado a saber bastante sobre la habitabilidad de Trappist-1e, por supuesto aún quedan muchas preguntas. Sigo creyendo en un buen desenlace; ya veremos qué sucede cuando lleguemos.

Pero Cassandra no cede. ¿Podrían, por favor, ayudarme a encontrar argumentos que puedan convencerla? ¿Será mi futuro Trappist-1e o Cassandra? Nunca pensé que mi mayor deseo pudiera significar el fin de mi relación. Sin embargo, a medida que avanzaba el proceso de selección, notaba que ella se volvía cada vez más reticente en comparación con el principio. Probablemente al comenzar el proceso no creía en mis posibilidades de éxito, pero ahora se acerca el momento en que debe decidir si se queda o me acompaña.

Gracias a mi trabajo como bioquímico, enseguida reuní las condiciones para ayudar a estudiar la vida allí. Imagínelo: reconstruir una sociedad desde cero y dejar atrás todos los factores negativos de la Tierra. Un nuevo paraíso.

Mi amor por ella se interpone ahora en mi deseo más profundo. Y esa tensión provoca cada día aún más estrés. Tengo la sensación de que empezamos a evitarnos, para esquivar discusiones que de todos modos no llevan a nada. ¡Su obstinación frente al deseo de mi corazón!

Mi mente dice: «adelante», mientras que en mi corazón, nuestro amor de tantos años me detiene. Sea cual sea la elección que haga, dolerá: si me marcho y dejo a Cassandra atrás, o si me quedo y luego lamento no haber ido. Ella es más bien el tipo de persona que tiene los pies en la tierra, que no quiere abrirse a todas esas posibilidades. Elige la estabilidad, un entorno conocido, mientras que yo quiero explorar… ¿Por qué esta elección tiene que ser tan desgarradora?

Cassandra ve peligros en todas partes: en el lanzamiento, durante el sueño criogénico, en el aterrizaje, desde virus extraños hasta posibles especies animales peligrosas que habiten ese mundo. He intentado hacerle leer las investigaciones al respecto para que se informe, pero lo descarta todo deliberadamente. A veces pienso en la imagen de un avestruz que esconde la cabeza en la arena. Hace poco puse la canción «Wishing on a Star», sí, lo admito, para influir en ella. Pero nada funciona.

¿Me ven ahora como un egoísta? ¿Debo buscar otro sueño? ¿Cómo puede la vida ser tan difícil? ¿Cómo puede la razón oponerse con tanta fuerza a la emoción? Mis colegas me aconsejan que siga mi corazón y elija a Cassandra. Pero si tomo esa decisión, ¿no acabaré guardándole rencor por haberme apartado de mi sueño? ¿No conducirá esa elección, al final, a una ruptura entre nosotros?

Me aferro a otro proverbio que escuché recientemente en la televisión: «Los deseos son como las galletas de Navidad. Tardan un tiempo en hornearse». ¿Cambiará Cassandra de opinión? La fecha límite se acerca y debo elegir. Soy muy consciente de que tendré que dejar atrás muchas cosas familiares, y probablemente las echaré de menos, pero a cambio habrá toda una gama de posibilidades completamente nuevas. Nueva fauna y flora, nuevas oportunidades para construir una sociedad lejos de la guerra, el racismo, el cambio climático y todo lo que está fallando en nuestra sociedad actual.

Desesperado, acudí a un psicólogo, quien me dio el siguiente consejo: «Cuando sigues a tu ego, quieres obtener algo del mundo exterior: seguridad, reconocimiento, amor, atención y similares. Tu corazón es amor, presencia y aceptación, y consiste precisamente en querer dar al mundo exterior. Durante mucho tiempo probablemente seguirás tanto los deseos del ego como los de tu corazón, mientras que, poco a poco, el corazón irá iluminando y disolviendo los deseos del ego. De ese modo, al final, el corazón y la mente (sentimiento y razón) podrán acercarse cada vez más y trabajar juntos».

—¡Ayúdenme, por favor! Pasado mañana vence el plazo.

Patrick Van de Wiele nació en Aalst, Bélgica, el 15 de diciembre de 1956. Actualmente reside en Herdersem, Oost-Vlaanderen. En 1979 publicó su primer trabajo, una reseña del libro Shadow-Fire de Tanith Lee en la revista «SF Guide». Sin embargo, unos tres años antes, durante un periodo de desempleo, ya había escrito un relato corto de ciencia ficción que resultó no ser lo suficientemente bueno como para ser publicado. En 1982 comenzó a escribir reseñas de bandas sonoras de películas de ciencia ficción para la revista «Survival» del difunto Alfons Maes. Fue miembro del staff de la revista «Cerberus», actualmente está al frente del sitio «Cultuurmania»… y sigue escribiendo ficción.

 

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