lunes, 18 de mayo de 2026

DIAGONAL Y DESPUÉS

Virginia Caramés

 

Que se te vaya el cuerpo me decía, hay que acompañar con el cuerpo. Es el cuerpo.

El cuerpo.

Ya chispeaba y yo ahí parada, en Diagonal Norte, mirando los personajes de piedra Mar del Plata. Me iba a mojar. Se me iba a mojar el cuerpo... el cuerpo.

Entra Ismene, o sea yo.

Ismene.

Ismene en el cuerpo mío.

Repaso mentalmente mi parlamento mientras miro los seres de piedra Mar del Plata. Debo dejar que se me vaya el cuerpo.

El ensayo terminó antes por el llamado telefónico. Juntamos papeles y abrigos y nos dispersamos luego de un saludo rápido.

Ahora chispeaba y a mí no se me iba el cuerpo, me estaba mojando.

Creonte se fue a tomar el subte, Hemón se iba para el lado de Corrientes a retirar unas entradas que le habían dejado de cortesía a su nombre en la boletería del Astral. Eurídice no había ido al ensayo y Antígona, la que sí ponía el cuerpo, ella, la que se entregaba blandamente a las palabras, a ella no se la veía por allí. Qué diferencia con los personajes de piedra Mar del Plata de Fioravanti: duros, erguidos, firmes diría. Esos personajes no se comunicaban con el cuerpo como Antígona, la que sí sabía hacerlo.

Antígona se había demorado mientras los demás salíamos, yo caminé unos metros hasta Diagonal y ahí estoy, tiesa, mojándome lentamente como se están mojando el expresidente de piedra Mar del Plata y los otros. Los otros miran para otras calles, para Florida por ejemplo, pero para mi lado y por encima de mi cabeza, el que mira es Sáenz Peña que está rígido y se moja.

Cuando tuvimos la primera reunión en la que nos comunicaron la propuesta, la protodirectora dijo: vamos a hacer una tragedia. 

Antígona, pensé.

Antígona, dijo.

—¿Antígona?

—Antígona.

Hay algo con el cuerpo, algo que no dejo de sujetar.

— ¡Que se te vaya el cuerpo!

Y yo intento..., hay que dominarlo a la vez que hay que dejarlo ir. Y esa cara de decepción de la directora...

Es odiosa.

Vamos, dice en un tono demasiado enfático. Vamos, que se te vaya el cuerpo.

¿Cree que no lo intento?

Veo caer la lluvia y de pronto evoco algo de mi niñez. Voy de la mano de mi padre, ahí mismo, en Diagonal.

"Ahora vas a ver", decía mientras nos acercábamos por Carlos Pellegrini.
En mis recuerdos el espectáculo empezó no bien llegamos pero debía estar ya sucediendo. Era diciembre ya entrado y último día laboral antes de las fiestas, calor, y de pronto la nieve. Una nieve de papeles que lanzaban manos anónimas desde las ventanas, desde todas las ventanas, diría, y la calle iba poniéndose blanca. Pasaron varios años hasta que conocí la nieve de nieve, la de verdad.

Ahora solo quedaba el ensayo de la escena final: Antígona condenada a muerte, Creonte que no pudo con ella y yo con mi cuerpo a cuestas.

"Que se te vaya el cuerpo" era el eco que se repetía en mi cabeza.

La mujer con el niño que hizo Fioravanti por detrás de Sáenz Peña desde donde yo la veo, es tan piedramardelplata como los demás, yo la miro bajo la llovizna y pienso: ¡Mujer, que se te vaya el cuerpo! ¿En qué idioma, si no, me estás diciendo qué?

Mi Ismene es piedra Mar del Plata.

No dejo al cuerpo ir hacia la sumisa.

Donde caían papeles, cae la llovizna y yo sin pensarlo arranco a caminar. Cuando entiendo que Ismene es solo el artilugio de Sófocles para hacer el contrapunto, ya estoy cruzando Florida.


Virginia Caramés es argentina, nació en La Plata, vive en Buenos Aires. Publicó la novela Las cuerdas de Jacobo (2021), el poemario Aves, moscas y otras máquinas (2023) y una nueva publicación en 2024 de la novela Las cuerdas de Jacobo. Formó parte de la Antología cubana de diez poetas argentinos El Silencio Organizado (2024) y de Poesía argentina del siglo XXI (2025) y el poemario Bloque de hueso (2025). Tiene en proceso de edición un libro de cuentos y la novela Elisa Brulet (suite de sus cosas diversas y emparentadas). También se desempeña en artes visuales: escultura (monumento a Pappo en la plaza Saenz Peña de La Paternal CABA), trabajos de talla de piedra, arcilla, orfebrería, joyería , escenografía, tiene varios trabajos de arte textil que forman parte de los catálogos y salones del Centro Argentino de Arte Textil, participó en muestras colectivas de escultura y fue ayudante en el curso de escultura - extensión universitaria en la escuela de posgrado en arte E. de la Cárcova de Buenos Aires, formó parte de la idea y puesta en acto del Museo Urbano (arte itinerante). Fue jurado en concursos de narrativa y poesía.





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