Voicu Dașcău
Era una noche
oscura y tormentosa en el País de los Cuentos. El bosque milenario, el lago
cristalino y los dos ríos que descendían desde las montañas azules, coronadas
de nieve, eran iluminados por los relámpagos. Los truenos apagaban las voces de
las aves y de las fieras que vagaban por el bosque.
La mesa del comedor del viejo
castillo, tallada por los mejores artesanos con la madera de los mejores
árboles, estaba excepcionalmente concurrida por distinguidos invitados. Allí se
encontraban Blancanieves, Caperucita Roja, los Tres Cerditos, Rapunzel, la
Bella Durmiente, Cenicienta, los músicos de Bremen, la Oca de Oro y muchos
otros.
Los manjares preparados por el
cocinero del castillo eran refinados y exquisitos. Después de comer y beber los
vinos más finos, comenzaron a contarse unos a otros cómo habían llegado hasta
allí. Blancanieves había sido salvada por siete enanitos después de morder una
manzana envenenada. Caperucita Roja estuvo a punto de ser devorada por un lobo,
pero, por fortuna, un cazador pasó por el lugar. Los tres cerditos engañaron al
lobo que quería matarlos y comérselos. Cenicienta había sido obligada a servir
a su madrastra y a sus hermanastras. La Bella Durmiente fue rescatada por el
beso del verdadero amor de un príncipe, tras haber sido condenada por una
maldición a dormir hasta entonces. Los músicos de Bremen eran célebres por
atrapar ladrones con sus voces y canciones. Rapunzel fue secuestrada y
mantenida cautiva por una reina malvada. Hansel y Gretel fueron atraídos a una
casa de pan de jengibre por una bruja... y así sucesivamente.
Sus historias eran cada vez más
trágicas y desgarradoras, aunque, afortunadamente para todos ellos, siempre
aparecía algún héroe que los salvaba.
A medida que avanzaba la noche,
decidieron finalmente irse a dormir, felices de haberse conocido tan bien por
primera vez. Se abrazaron y lloraron mientras se dirigían a sus habitaciones
del castillo.
Salía el sol. Un
nuevo día comenzaba en el País de los Cuentos. Todas las nubes habían
desaparecido y el cielo lucía el tono de azul más hermoso que nadie hubiera
visto jamás.
Jack y William, los dos psiquiatras
más prestigiosos del famoso hospital psiquiátrico apodado «el Castillo»,
realizaban la ronda acompañados por residentes, internos y estudiantes.
Cada puerta tenía una pequeña
ventanilla que abrían para preguntar a los pacientes cómo se sentían. Tras
recibir una respuesta –o, en algunos casos, ninguna–, se volvían hacia sus
colegas más jóvenes y comenzaban a presentar cada caso.
—En esta habitación tenemos a
Janet. Intentó suicidarse cortándose las venas después de que su madrastra, que
padecía una psicosis, la obligara a comer porque la consideraba demasiado
delgada, y estuvo a punto de asfixiarse con una manzana. La conocen como
Blancanieves debido a la extrema palidez de su piel tras la gran pérdida de
sangre. Fue encontrada por pura casualidad por un vecino que también era
profesional de la salud. Después de llamar a los servicios de emergencia, le
practicó los primeros auxilios y le salvó la vida en el último instante.
Amelia, conocida como Caperucita
Roja porque siempre viste de rojo –ropa roja, sombrero y capa rojos, igual que
cuando iba a la escuela primaria–, fue atacada y gravemente herida y
desfigurada por un perro callejero mientras regresaba a casa vestida de ese
modo. Un policía la salvó disparándole al animal. El trauma del ataque sigue
siendo muy profundo y, con toda probabilidad, la acompañará el resto de su
vida.
María Cruz, conocida como
Cenicienta, es hija de una familia de inmigrantes ilegales. Para evitar ser
entregados a las autoridades migratorias y expulsados definitivamente del país,
ella y sus padres se vieron obligados a trabajar para una familia adinerada en
condiciones peores que la esclavitud. Fueron golpeados, pasaron hambre,
durmieron al aire libre y sufrieron toda clase de abusos. Cuando sus padres
murieron, ella fue encontrada, pero ya era demasiado tarde para su salud
mental.
Hansel y Gretel son dos hermanos
gemelos que padecen diabetes de tipo I. Cada vez que no quieren hacer los
deberes, colaborar en las tareas domésticas u obedecer a sus padres, dejan de
administrarse insulina y caen en coma diabético. Cada uno de esos episodios
deja secuelas cada vez más graves en sus cuerpos. Sus padres los trajeron aquí
antes de que terminaran por matarse.
Cinthya, o la Bella Durmiente,
sufría una depresión severa y mezcló alcohol con somníferos para poder dormir,
al menos, una noche. Su compañera de habitación la encontró apenas respirando y
comenzó a practicarle respiración boca a boca mientras pedía ayuda a gritos.
«Los tres cerditos», Mike, Jim y
Andy, son tres hermanos con graves trastornos alimentarios y obesidad mórbida.
Sus padres han probado todo lo que el dinero puede comprar, sin obtener
resultado alguno, por lo que los trajeron aquí con la esperanza de que podamos
ayudarlos.
Christine, o Rapunzel, fue
secuestrada por una asesina en serie y permaneció encerrada durante años en un
sótano sin ventanas. Fue encontrada en un estado casi catatónico. Su largo y
hermoso cabello no había sido cortado desde el día de su secuestro.
John, conocido como la Oca de Oro,
es un famoso ladrón, especialista en estafas y robos, célebre por sustraer oro,
monedas y joyas de lugares aparentemente inaccesibles. Sospechamos que finge
una enfermedad mental para evitar una condena de prisión, aunque todavía no
hemos podido demostrarlo. Su inteligencia representa un verdadero desafío para
nosotros.
Los animales que ustedes conocen
como los músicos de Bremen son, en realidad, nuestros animales de compañía y de
terapia. Ayudan a los pacientes con su presencia y con sus voces.
Anoche, por primera vez, les
permitimos reunirse entre ellos, ya que consideramos que su estado mental era
lo bastante seguro y estable. El encuentro tuvo lugar en el comedor del
hospital.
—Bien, jóvenes. Eso es todo por
hoy. Mañana continuaremos con los demás.
Los dos astros del rock de la psiquiatría, a quienes los pacientes llamaban «los hermanos oscuros», se alejaron lentamente mientras los demás discutían los casos con admiración y asombro.
Voicu Dașcău nació en Arad, Rumania, ciudad en la que reside. Es médico de atención primaria especializado en obstetricia y ginecología en Arad. Su obra literaria hasta la fecha incluye tres ediciones de Mitul Răpirii sau al lui Obstetrykalion din Sarkynos, en los que transforma la obstetricia —el embarazo y el parto— en una mitología original.

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