martes, 21 de julio de 2026

SIEMPRE LA NOCHE

Pierre Brulhet

 

La noche.

Otra vez la noche.

Siempre la noche.

Llevo tres días sin ver la luz del día, encerrado en este… ¿Cómo llamarlo? No tengo ningún punto de referencia. Mi único vínculo con la realidad es mi reloj inteligente, al que pronto se le agotará la batería.

¡Maldita tecnología! Sin señal y, dentro de poco, también sin tiempo...

¿Cómo terminé aquí? Ah, sí, ese maldito gato... ¿Qué se me ocurrió al querer seguirlo? Intenté alcanzarlo, pero huyó por la entrada de este garaje. La puerta se cerró detrás de mí, resbalé y perdí el conocimiento. Desde entonces deambulo por esta oscuridad sin límites, sin obstáculos. Tengo hambre. Y también sed, una sed terrible. De vez en cuando lo oigo maullar. Lo llamo y camino hacia el lugar de donde proviene el sonido, guiándome por el oído. Pero cada vez el pequeño animal se me escapa y vuelvo a desesperarme cuando percibo sus maullidos muy lejos detrás de mí, o muy lejos a mi izquierda, o a mi derecha.

¿Habrá varios gatos?

—Minino... Minino... ¿Dónde estás?

Agotado, termino desplomándome sobre el suelo frío y áspero, y sollozo como un niño.

Estoy perdido para siempre.

¡Voy a morir como una rata!

De pronto me echo a reír, nerviosamente.

Sí, ¡morir como una rata!

¡Y serviré de comida a ese maldito gato!

—Oye, minino, tu comida estará servida enseguida, así que puedes...

No termino la frase y contengo la respiración.

Oigo un ruido, como si alguien estuviera escarbando.

Me pongo de pie y avanzo hacia el sonido, constante, insistente.

Al poco rato percibo un cambio en la textura del suelo bajo mis pies.

Parece tierra apisonada.

Aunque, en esta oscuridad, es imposible estar seguro.

De repente cesan los arañazos y siento que algo pasa a toda velocidad rozándome la pierna.

Me detengo. Escucho. Solo hay silencio. Miro el reloj. La pantalla se ha apagado. Para siempre. Tengo sed. Tanta sed... La garganta me arde. Caigo al suelo, sin fuerzas. Entonces mi mano derecha tropieza con algo blando. Palpo con cautela hasta comprender, horrorizado, que se trata de una pierna en descomposición.

Y ese olor...

—¡Maldita sea!

Probablemente el gato olfateó el miembro, lo desenterró y empezó a devorarlo.

Una sensación de urgencia se apodera de mí. Si no muero de sed, terminaré despedazado igual que lo que queda de ese cadáver. De pronto oigo unos pesados pasos que avanzan hacia mí. Reuniendo las últimas fuerzas que me quedan, consigo ponerme de pie. Las piernas me tiemblan. Doy un respingo cuando el gato maúlla justo a mi lado. Los pasos se acercan. Aceleran. Entonces, sin pensarlo, echo a correr tan rápido como puedo, lanzándome hacia adelante. Tropiezo, me levanto, vuelvo a caer, me incorporo otra vez y sigo huyendo a toda velocidad.

Intuyo al gato a mi derecha y... Un violento golpe en la frente. Caigo al suelo, medio aturdido. Pero la desesperación me obliga a reaccionar. Apoyo las manos sobre una superficie lisa y la exploro a tientas. Muy pronto encuentro una manija, cerca del suelo. ¡Una puerta de garaje! Los pasos ya están encima de mí. ¡Rápido! Levanto la manija con todas mis fuerzas.

La puerta se abre de par en par y una bocanada de aire fresco me envuelve. Me lanzo hacia el exterior y la cierro de inmediato detrás de mí. Ya no oigo los pasos. Me tiendo sobre el asfalto y cierro los ojos, exhausto. Siento que el gato ronronea mientras frota el hocico contra mi brazo.

Abro entonces los ojos de par en par y estallo en una carcajada: todavía es de noche.

Pierre Brulhet nació en 1971. Arquitecto de profesión, reside en Eure-et-Loir y trabaja en París. Tras pasar catorce años de su infancia en África, regresó a Francia para completar sus estudios. Además de más de cuarenta cuentos en diversas antologías, entre ellas las de Éditions Luciférines, es autor de quince novelas y colecciones de relatos fantásticos, entre las que pueden citarse Le Manoir aux Esprits (2009, 2011, 2025), Incursion (2015, 2023, 2025), L’Hiver du Loup (2024), Démon Blanc (2023) y L’Enfant du Cimetière (2007, 2010, 2018). www.pierre-brulhet.com

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

CAFÉ MÁGICO