sábado, 26 de septiembre de 2026

EL PEQUEÑO PFFT

Charles van Wettum

—No han entendido nada. No pueden utilizar gradas si emplean un modelo evolutivo para el Diseño de Vida.

—¡Pero, profe! En la clase de Diseño de Religiones usted mismo habló de gradas. Para el culto, si mal no recuerdo.

Las prácticas de segundo año de Construcción de Realidades siempre son difíciles. Los estudiantes del ciclo inicial ya han aprobado los exámenes teóricos de los módulos Construcción de Mundos, Diseño de Leyes Naturales e Implementación de la Realidad, pero ha llegado el momento de demostrar que los han comprendido. Aplicaciones prácticas. Integración de diferentes teorías. El Profesor sabe que estas prácticas exigen una gran capacidad de comprensión por parte de los jóvenes que han elegido el curso acelerado de formación para Creadores, pero las torpezas de este grupo de trabajo le hacen temer lo peor. Por suerte, no está prevista ninguna Creación real.

—Aquello era en otro contexto. Miren aquí.

Se inclina sobre el montaje experimental y pulsa suavemente Calcular. El campo Incongruencia se ilumina.

—¿Habían visto esto?

—Pero, profe, queremos que nuestras criaturitas vean quién creó su universo, así que las invitamos al Gran Estallido y para eso instalamos gradas. ¡Ah, qué impresionadas quedarán!

El Profe sacude... Bueno, digamos simplemente: la cabeza, aunque ninguna de esas dos palabras guarda relación alguna con su esencia existencial.

—Ustedes hacen que sus criaturas surjan mediante la evolución. Bien. Eso es posible. Pero ¿han calculado también hasta qué punto tienen que haberse desarrollado para poder realizar observaciones desde las gradas? ¿Cuándo serían capaces de comprender algo?

Los estudiantes del grupo de trabajo... Bien, para simplificar diremos que se miran unos a otros con expresión interrogante; después de todo, tenemos que decir algo. Acordemos que, en adelante, omitiremos esta clase de traducciones.

Yahvé responde. Es el portavoz autoproclamado del grupo.

—Queremos que sepan algo de nosotros, así que pretendemos transportar temporalmente a toda la población hasta el momento inicial para llenar las gradas.

—Establecer un vínculo entre las criaturas y ustedes mismos es una idea interesante, pero no puede hacerse. ¿Han calculado el Potencial Cerebral necesario? ¿Han tenido en cuenta el bajo Techo Ético derivado de la evolución? ¿La Capacidad Mental de Resistencia? ¿La ausencia de un Pensamiento Multiabstracto básico?

Su cabeza se sacude ahora de manera tan dramática que cualquier metáfora resulta insuficiente.

—¿Han aprendido algo durante mis clases?

—¡Pero nos parece divertido! Empezamos con un Gran Estallido, con muchos efectos luminosos, una buena dosis de radiación intensa y leyes naturales desacopladas. Ya sabe, esa variante del capítulo 3 de Construcción de Mundos. Si hacemos que nuestras criaturas lo contemplen, quedarán impresionadas durante toda su historia.

—¡No puede hacerse!

La voz del Profe se vuelve un poco más aguda. O más fuerte. O más sqrtbmmer, o algo parecido.

—Su realidad se volverá inestable. Sus mentes implosionarán física, mental y éticamente. Será un desastre.

—Pero...

Ante la persistente incomprensión de sus alumnos, el Profesor produce una serie de expresiones que, en términos trascendentes, pueden interpretarse como blasfemias de orden superior. Sin responder al asunto en cuestión, desaparece de la sala de prácticas: que se las arreglen solos, es hora de comer, quiero llegar a casa a tiempo, ya cerrarán ellos cuando terminen.

—Entonces, las gradas no sirven —concluye Yahvé.

Los demás asienten, sin comprender pero abrumados.

—Pero ¿cómo podemos informar a nuestras criaturitas?

—Estoy pensando en la Revelación. Simplemente les contamos cómo funciona todo.

—¿Quieres decir que, a medida que transcurra su historia, les iremos revelando cada vez un poco más?

—Sí, progresivamente. De vez en cuando le contamos algo a alguien.

—O le mostramos algo.

—Buena idea. Pero solo lo que sus pequeños cerebros sean capaces de soportar.

—O apenas un poco más. Eso podría contribuir al Factor de Reverencia que aparece en aquella fórmula de Diseño de Religiones.

—¡Buena idea! Seguro que al Profe le encantará.

Se dirigen unos a otros gestos de aliento. Así la cosa empieza a tomar forma.

—Bien, entonces probemos eso —concluye Yahvé.

Introduce las variables básicas e improvisa unas cuantas intervenciones minúsculas para ajustar con precisión la construcción de cúmulos, sistemas solares y planetas. La evolución debe configurarse de acuerdo con la lista de comprobación 1634 del Cuaderno de Trabajo de Formas de Vida Elementales, y eso supone mucho trabajo.

—¿Así?

—Podemos probar.

Todos observan con expectación cuando se inicia la simulación. Aparece una niebla grisácea. Nada más.

—No aparece luz —señala Yahvé—. Necesitamos luz. Estamos haciendo algo mal.

Consultan la Guía de Clases de Diseño de Leyes Naturales. Apéndice A992: «Variables potencialmente esenciales».

—Esa constante de estructura fina, ¿es importante?

—Ni idea. ¿Y si la hacemos un poco más pequeña?

—¿Y la longitud de Planck?

—¿Energía oscura?

—¡Es una idea ridícula!

—¡Hazlo de todos modos!

La realidad no resulta estable hasta la simulación número trescientos treinta y dos. Luz. Estrellas. Planetas. Agua.

—Todavía hay algunos efectos extraños. Miren, nuestras criaturitas se desarrollan demasiado despacio; así se acabará la Eternidad antes de que podamos contarles algo acerca de nosotros mismos.

—¿Y si las hacemos binarias? ¿Hombre y mujer? Eso resolvería el problema.

—¡Genial, Yahvé!

—Y mucha más variabilidad en las características genéticas. Me parece divertido.

—Más agresividad hará que la historia sea emocionante.

—Y viajes espaciales. Quiero algo interestelar.

Entusiasmados por su propia creatividad, completan juntos las últimas columnas del Apéndice de Salud Física y Mental correspondiente al capítulo Criaturitas y Viditas, apartado 17.

—Con esto debería estar terminado. Por fin; ya estoy bastante harto.

Los miembros del grupo miran a Yahvé.

—¿Preparas tú una copia impresa para el Profe? Puedes hacerlo solo. No tendrás problemas. Si queda satisfecho, quizá más adelante nos permita realizar una Creación de verdad.

—Esto nunca puede...

Antes de que Yahvé consiga terminar la frase, se encuentra solo en el laboratorio. Es lo de siempre con los trabajos en grupo: quien toma la iniciativa termina haciendo las tareas desagradables. En cualquier nivel de la existencia, el sentido de la responsabilidad es una maldición.

Entonces tendrá que... De pronto lo ve: ¡se han olvidado de las revelaciones acordadas! ¡Lo más importante! No puede entregar el trabajo así. Yahvé busca rápidamente el protocolo Comunicación con Criaturas. Resulta complicado: todavía tiene que formular la forma y el contenido exactos, la relación con las distintas etapas de desarrollo, todo. Prepara rápidamente una primera versión, pero después tiene que coordinar todos los elementos entre sí.

Mientras reflexiona profundamente, apoya por accidente la versión trascendente de su codo sobre el teclado de muchísimas dimensiones. No oye el pequeño pfft; el documento absorbe toda su atención.

Después de devanarse un poco más los sesos, hacer algunas tachaduras e introducir correcciones, por fin completa el protocolo. Ahora solo falta enviar rápidamente la copia impresa y entonces... Cuando se vuelve hacia el montaje experimental, descubre que se ha iniciado una Creación.

No un cálculo.

No una simulación.

No: una Creación real.

Con la definición que ellos habían preparado.

Con su primera versión del protocolo de Comunicación.

Al recordar lo sucedido, oye el ¡pequeño pfft! Teclea tan deprisa como puede la versión de máximas dimensiones de CON-ALT-DEL, pero no... La cabina ya ha terminado de imprimir la realidad integral: cada lugar definido en su universo, en cada instante de la historia que han fabricado, reunido en una enorme IRET: Impresión de la Realidad del Espacio y del Tiempo. Para sus criaturitas, eso es «todo y siempre».

Esto es.

Su Creación.

Echa un rápido vistazo al interior. Yahvé siente una punzada de solidaridad con todos aquellos pequeños seres que percibe de una sola mirada, dentro de la cabina de impresión, a lo largo de toda la experiencia temporal de sus vidas. Tan pequeños. Tan vulnerables. Tan indefensos. Lo que para él fue un pfft, para ellos es el Gran Estallido.

¿Borrarlos?

¡Impensable!

Miren eso: ¡incluso lo están buscando a él!

Pensativo, comprueba si mediante algunos ajustes sutiles dentro de la IRET todavía puede hacer algo positivo por todas aquellas minúsculas vidas tetradimensionales. Está dispuesto a esforzarse por ellas.

Después de todo, les ha tomado cariño.

Charles van Wettum escribe historias de ciencia ficción desde 2022. Como astrónomo, prefiere la ciencia ficción dura con rostro humano. Como le gusta decir: "La ciencia ficción trata sobre nosotros y nuestro mundo, incluso cuando no se trata de nosotros y nuestro mundo". Ha publicado decenas de cuentos en neerlandés en sitios web y en antologías. También tiene varios libros firmados con su nombre. Algunas novelas cortas se han traducido al inglés. Todos sus libros y novelas cortas están disponibles digitalmente.

 

 

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