sábado, 22 de agosto de 2026

AQUÍ Y EN EL MÁS ALLÁ

Gerardo Horacio Porcayo

 

Levanta la vista con algo más que cansancio. Sus movimientos son discordantes, erráticos. Por el rabillo del ojo alcanza a distinguir una silueta conocida.

—Te hacía en Milton —comenta Jack Rompesoles, sin sorpresa, arrastrando las palabras. Su lengua torpe. Luego vuelve a hundir la mirada en el vaso de Láudano.

—Mmm... Lo mismo me dijeron los otros... Seguro que algo les pasó durante la transición por el hiperespacio. Tienen la mente torcida.

—Como si eso fuera novedad —barbota Jack, aburrido. —Es casi una exigencia tener el coco volado, mi querido Ruperto, para entrar en este maldito cuerpo de exploración.

—Un Infierno Verde doble —pide Ruperto al cantinero— y un Jim Beam de Chaser...

—El mismo Ruperto de siempre... La misma mierda de siempre... estoy harto de viajar en esas malditas teteras voladoras, de las pinches estaciones de tránsito, de sus alcoholes adulterados, de que jamás pase nada.

—Estás loco...

—Eso ya lo sabemos...

—Obtuvimos lo que queríamos. Viajar. Siempre en constante mudanza. Saltar soles, explorar mundos, enfrentar alienígenas monstruosos. Nuestra vida es puro cambio...

—Sí, sí. Por supuesto. Oh maravilla de maravillas.

—Mírate a ti mismo —dice Ruperto, obligándolo a enfrentar el azogue —. Estás lleno de cicatrices y condecoraciones. Tu traje raído. ¿Qué ya no recuerdas cuanto odiabas aquel uniforme inmaculado, de insignias brillantes? Tu traje es testigo del cambio y la transformación. Tu pelo largo, la barba, como te admiran los cadetes...

—Mierda, todo es mierda.

—Mira a tu alrededor. ¿Acaso imaginaste alguna vez un paisaje como este? —dice Ruperto, suspirando, girando 360 grados y señalando el horizonte que se extiende tras la esfera transparente que es el bar—. Es como estar en un mal viaje de LSD, caos de colores, volcanes ardientes, montañas que gravitan, se desplazan por el aire y derriban cohetes y platos voladores...

—Una mierda...

—Acuérdate de tus sueños infantiles, de...

—¿No te cansas de repetir el mismo casete? Don Ruperto el Empático. Alivio de los pobres y los deprimidos. Me das asco.

—Mírame Jack —dice Ruperto, concentrándose en su tono de voz.

—Guau. Viva. Hurra. Te cortaste el cabello, gran cambio.

—No dejes de mirarme —ordena Ruperto y su voz ya troca.

—Magnífico. Al fin conseguiste el deformador holográfico... También debiste conseguir un software de imágenes, para suplirte el cerebro. Tu sueño hecho realidad y lo único que se te ocurre es transformarte en demonio estilo Doré...

—Imbécil —dice Ruperto, y su voz cimbra la cristalería, la misma estructura del bar—, no me vas a aguar mi fiesta. A mí, lacayos —vocifera.

De todos los rincones, de cada una de las mesas, surgen figuras contrahechas, reptantes.

—Me has convencido, cantinero, sírveme otra — pide Jack con un atisbo de sonrisa.

—No es el Láudano, mi querido Jack Rompesoles...

—De todos modos sírvelo, cantinero...

—Tampoco es un proyector holográfico. Estás en el infierno...

—Que suenen las fanfarrias —dice Jack y bebe con lentitud, mientras explora sus alrededores. El horizonte ya no es cristal, visión caótica, sólo cuerpos deformes cerrando formación.

—Deberías estar asustado —comenta Ruperto.

—Esto no es mejor ni peor que la superficie del cuarto planeta de Algol.

—A él, lacayos.

Las figuras se ciernen sobre Jack. Múltiples manos lo apresan y elevan sobre cabezas cornadas.

—Ahora, ya sin más preámbulos, sufrirás la peor de las torturas. Entiéndelo de una vez Jack, esto es el infierno. Moriste durante el salto hiperespacial y te espera el tormento eterno...

Jack mira una vez más a Ruperto.

—Demonio. Y una lágrima escapa de su ojo derecho.

—¡Ah, al fin te ablandas!

—¡Dioses y demonios —clama Jack—, hasta en el más allá tenían que ser tan poco originales! 


Gerardo Horacio Porcayo Villalobos (Cuernavaca, Morelos, México, 1966), es uno de los escritores más destacados entre los que cultivan la narrativa conjetural en México. Ha publicado, entre otros trabajos, La primera calle de la soledad, Ciudad Espejo, Ciudad Niebla, Sombras sin tiempo, Sueños sin ventanas, El cuerpo del delirio y Plasma exprés.

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